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Sabanilla

Cuba

Respuesta a una rosa (4)

Respuesta a una rosa (4)

Ulises Espinosa Núñez

 

La Revolución Cubana siempre ha tenido detractores, enemigos, dentro y fuera, pero si ella ha sido inderrotable, incluso a miles de kilómetros de distancia, por ejemplo, cuando la guerra en Angola, a donde más de trescientos ochenta mil  cubanos fueron a combatir por la independencia de ese país, mucho menos nos podrán vencer dentro, y es porque la existencia de este sistema político fuera de lo común y diferente a otros, es una cuestión de absoluta voluntad de la unidad nacional que prevalece desde el triunfo en 1959.

 

Quienes hoy en Cuba y fuera de ella quieren o pujan por cambios hacia la llamada democracia que abandera la reacción internacional, sencillamente quieren ver a este país en la degradación moral, ética económica y políticamente coimo viven en mu hjos países, incluso en los mismos Estados Unidos.

 

En 18 años de crisis cuyas causas la socióloga parece desconocer, vivimos lo peor, Cuba estuvo con su economía en el suelo, el pueblo sufrió lo indecible, las mujeres, por ejemplo, carecieron hasta de almohadillas sanitarias, se paralizaron la maquinaria agrícola y virtualmente toda la industria, los apagones eléctricos fueron desesperantes hasta de 15 y 20 horas, carecimos de alimentos, pero el pueblo no salió a las calles a derribar su gobierno y la Revolución, y en cambio resistió, rechazó la alternativa neoliberal en monolítica unidad nacional; Hombres puede haber traidores, pueblos no.

 

Cuba es una nación más libre que en otros tiempos, porque la interdependencia mundial, no nos hace comprometer ni negociar los principios de la libertad, la independencia, la soberanía y la lucha por el bienestar del pueblo, y ahí, en este asunto, con la revolución todo, contra la revolución nada: hay mucho en juego, incluso hasta el porvenir de la humanidad. El desarrollo cultural e intelectual de los cubanos le permite saber la verdad. ¿Cree usted que la mafia terrorista y la ultrarreación norteamericana le reservan algo mejor a este pueblo que las conquistas sociales de su Revolución? Cuba no pecará de ingenua, hay otros botones de muestras bastante elocuentes. Los razonamientos de la remitente son más políticos que sociológicos.

 

Cuba es el equilibrio del mundo,  y quien se levanta con ella, se levanta para todos los tiempos, dijo una vez José Martí, cuando preparaba la Guerra Necesaria para esta misión histórica frente al imperialismo yanqui, que lleva más de dos siglos pretendiendo adueñarse de este pedazo de tierra del Caribe. Poco sabe la socióloga de cuantos cubanos viajan por el mundo, pero en cuanto a Estados Unidos, ellos limitan al mínimo la migración y visitas, en cambio alienta las salidas en balsas, botes, en éxodo que ya ha causado la muerte a miles de hombres, mujeres, niños y ancianos en el Estrecho de la Florida.

 

¿Sabrá algo la socióloga rusa de qué es el neoliberalismo, no tiene evidencias cercanas? Perderíamos hasta las carreteras y los cementerios como ocurrió en Argentina, porque los revanchistas lo venderían todo. Acaso no le dice nada cómo América Latina se rebela y clama las ideas del socialismo y se decide a liquidar la tendencia de la globalización imperialista. ¿Si como escribe, es admiradora del puebelo cubano, como dice, porqué nos sugiere el suicidio?

 

Le diré algo. Cuba es como una vivienda, donde los que la habitan deciden la forma de vivir, y por decoro y dignidad viril, se opondrá a cualquier vecino que quiera imponer su modo, sin embargo, la socióloga parece ignorar que el expresidente norteamericano George Bush hijo, el 6 de mayo del año 2005 aprobó un plan de 450 páginas para asistir a una Cuba libre y ordenar el hogar de su vecino socialista; eso lo bendice también la Unión Europea. ¿Y ella? ¡Es para el cambio hacia la democracia!

 

Me he extendido en esta respuesta, pero con toda convicción expongo las razones de Cuba y su pueblo para no rendirse, y en esto le soy categórico con una setencia del Mayor General Antonio Maceo, expresada en 1884, en Honduras, a donde emigró para preparar la nueva campaña libertadora:“…quien intente apropiarse de Cuba recogera el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CÓMO ERA EL MAS UNIVERSAL DE LOS CUBANOS (1)

CÓMO ERA EL MAS UNIVERSAL DE LOS CUBANOS (1)

-Ese era José Martí, el hombre cuya fue agonía y sufrimiento, pensamiento y acción por la causa sagrada de la libertad de Cuba, y a cuyas ideas debemos el liderazgo de Fidel Castro por

la Revolución de todos y el bien de todos del propio Martí, hasta consolidar el socialismo como sistema único para conquistar toda la justicia, a que el Apóstol aspiró.

 

Alrededor de la figura de José Martí, como ocurre con todos los grandes hombres, se ha tejido un sinnúmero de leyendas. Leyendas que, por serlo, resultan difíciles de destruir y acaban por arraigarse en la mente popular a fuerza de ser constantemente repetidas.

 

Entre esos errores más comunes en torno al Apóstol de nuestras libertades acaso el mayor se refiere precisamente a la configuración física que de él se han forjado sus compatriotas. A ello han contribuido, naturalmente y en modo decisivo, los retratos y obras escultóricas relativos a su persona realizados sin una cuidadosa exacta documentación. O también porque el artista tiende siempre a exaltar o a simbolizar el personaje escogido y no a reproducir su efigie como una fotografía. E igualmente porque un fenómeno psicológico nos lleva inconscientemente a imaginarnos siempre el grande hombre como de elevada estatura.

 

Martí, sin embargo, no era alto, sino por el contrario de estatura normal, de unos cinco pies y medio. Delgado, de muchacho y adolescente, ligeramebnte más grueso en la treintena, ni siquiera en en sus últimos años, según datos recogidos entre personas que lo conocieron, nunca llegó a pesar más de unas 130 a 140 libras. Su aspecto exterior, puede decirse que era del tipo promedio del criollo, parecido en su delgadez y poca estatura a muchos de los tabaqueros emigrados a Tampa y Cayo Hueso (La Florida, Estados Unidos), que tanto le amaron y contribuyeron a manos llenas a la causa de la Revolución.

 

Esto puede comprobarse haciendo un acucioso estudio de sus retratos o mostrándole a cualquier satre las medidas que le tomó para un traje Miguel Ignacio Almonte, en 1895, en Montecristi, pocos días antes de partir con Máximo Gómez para Cuba, y que han sido dadas a conocer por el historiador dominicano Emilio Rodríguez demorizi.

 

Martí era de vestir modesto, pero pulcro. Su traje y su corbata eran negros, en símbolo de luto por ser Cuba esclava. Usó también anillo de hierro -que no ha sido hallado-, hecho de un pédazo de la cadena que llevó cuando era el preso

113 en que estaba grabada la palabra "Cuba".

 

No era la cabeza de Martí tan grande ni tenía la forma que le han dado Sicre y otros esultores en sus obras, sisn duda para simbolizar mejor pensamiento genial del Apóstol. Aunque su frente sí era notabalemente alta y despejada, destacábase más un sello de marcada personalidad a medida que con los años el cabello negro iba clareando en las sienes.

 

Sus cejas eran pobladas, grueso el bigote, y más bien fina la mosca que adornaba el mentón firme. Firmeza revelaba también la nariz recta, mientras que sus orejas se encontraban separadas de la cara algo más de lo natural, según sus propias declaraciones a Fermín Vladés Domínguez, por los tirones que le dieron sus maestros, cuando niño, en una escuelita de barrio de La Habana.

 

Sobre el color de los ojos de José Martí siempre ha existido mucha confusión, creyéndose generalmente que fueron negros. Eran pardos, "glaucos", según el pintor Federico Edelman, color que tiene los tonos cambiantes de las olas, desde el oscuro hasta lo claro, en una sensación variable de pardo a verdemar. Y eran almendrados, algo achinados, o árabes, más bien melancólicos y dulces, pero relampagueantes o coléricos acuando acusaba desde la tribuna a la España colonial de sus desmanes en Cuba.Y en su mirada, después de su verbo, residía acaso el mayor magnetismo de Martí, porque era ella la que atraía enseguida a las personas hasta llegar casi echizarlas.

 

En el hablar suave, nunca estridente, persuasivo más que agresivo, en sus discursos revolucionarios, su palabra llegaba, sin embargo, a romper el aire como yajo de machete. Y es que a medida que hablaba su figura se agigantaba, parecía estar en "trance", y entonces su voz, según personas que le oyeron, volvía progresivamente más fuerte y vibrante. Iniciaba sus discursos con voz lenta, poco perceptible, aumentando en volumen hasta alcanzar un acento evangélico, rebosante de honda sinceridad. Eran entonces cuando electrizaba al público.

 

Las manos de Martí, como de hombre magro, intelectual y artista, eran finas y afiladas. Manos, según los quirománticos, de hombre amante de todos los dogmas filosóficos que pregonan la justicia y la libertad, la dignidad y el decoro del hombre. Mano de místico, de mártir y de redentor.

 

(Tomado de… Martí, Obras Completas, Tomo 27, Guía, pp.213/114)

 

 

LA AGENDA

Por Ulises Espinosa Núñez

 

 

Durante décadas la contrarrevolución rancia, los políticos de refinada etiqueta verborréica y todos aquellos personajes de trajes encopetados únicos para la oligarquía, y otros desclasados elementos que añoran en Miami, y que vienen prometiéndole al mundo una alternativa de gobierno en Cuba, que imaginan algunos observadores, sería retrotraer el actual sistema al que ellos no pudieron sostener frente a la Revolución hace 52 años.

Para los cubanos sería retornar al parque jurásico que una vez fue la Nación antillana, y sucedería algo así como arrancar de La Habana a Alamar, de Las Tunas su distrito Camilo Cienfuegos o su Zona Industrial, de Holguín el Hospital Lenin y su hotel Pernik, y llenar esos parajes nuevamente de marabú, de malezas o dejar esas áreas en el terreno rocoso que fueron, en los tiempos de la desesperanza.

Con politiquería, discursos demagógicos, mentiras y terrorismo han pretendido, y pretenden, que los cubanos les crean la supuesta honestidad con que se venden sobre las tablas de Miami, en las emisoras de radio, en los banquetes de alcurnia, o donde quiera que arman el circo para cocinarse en su propia salsa.

Los rostros de los que quieren gobernar en Cuba son bien conocidos: muchos de ellos se banquetearon en la televisión en los días tristes del secuestro de Elián González, un niño sobre cuya inocencia y desamparo descargaron el odio visceral que alimentan contra este país desde la fuga del tirano Fulgencio Batista en 1959, quien antes de irse había hecho asesinar a 20 mil cubanos a lo largo de siete años de felonías.

Entre los aspirantes a líderes de la Cuba postrevolucionaria están Jorge Más Santos, el hijo del Más Canosa, ambos financieros del terrorismo que amenaza a la Isla, y así Ileana Ross Lethinen, Mario y Lincoln Díaz Balar, Bob Menéndez, José Basulto, todos ellos figuras prominentes del anticomunismo, financiero del anticastrismo.

Ellos se han tomado en serio el asunto, porque hace mucho tiempo ya que elaboran plataformas, tienen lo que es una especie de gobierno en el exilio que reconocido por los lacayos que subsisten en España, y que gozan de  beneplácito en Costa Rica, Nicaragua y El Salvador, entre algunos refugios de la política norteamericana contra la Revolución Cubana.

Pero fíjese usted que estupidez: algunos de los que vendrían a gobernar en Cuba, en el supuesto de que los cubanos de Fidel le entreguen la Patria o que los yanquis la conquisten, han planteado que pedirían tres días de licencia para matar a los comunistas.

Todos esos son lobos que envejecen en la misma cueva, protegidos por los fascistas del Congreso y el Senado norteamericanos, con la frustración de que sus aspiraciones son sueños quiméricos, como los del perro que mira a la luna queriéndola alcanzar en corto lance.

Así pudieran pasar sus últimos días tras las rejas y no en mansión de recreo los cuatro que fueron a su último intento de matar al líder cubano Fidel Castro, en noviembre del 2000, en ciudad de Panamá.

Son cuatro terroristas que han envejecido haciéndole daño a la humanidad, asesinando diplomáticos, técnicos, empresarios, turistas, y dinamitando hoteles, autos, oficinas, empresas, aviones, impotentes en fin de no poder destruir el proceso socio político de los cubanos: Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampoll, Gaspar Jiménez Escobedo y Pedro Remón Crispín, entre muchos, son quienes no le han podido ganar la partida a la Seguridad Cubana y ahí "están ahora ante el banquillo" de los terroristas acusados.

Ahí están frustrados, quizás pensando en que tal vez morirán tras las rejas, sin lograr su gran sueño de volver a Cuba y gobernar, recibir altos cargos por sus servicios a la contrarrevolución y a la CIA, por lo cual serían premiados con algún grado en la policía, en la inteligencia o en cualquier partido del terrorismo de Estado, o en los del desempleo, el hambre, la privatización de escuelas, hospitales, carreteras y cementerios y le quitarían la tierra a los campesinos, los discapacitados volverían a los portales y la Perla de las Antillas sería otra vez casino op burdel de la mafia.

Aspirantes a gobernar en la Isla hay también otros muchos nombres que están bien emplazados en el diversos Ejecutivos como los tuvieron Clinto, Bush y ahora Obama, no por talentosos, sino por furibundos anticomunistas, carcomidos por la roña de que se les aleja la fecha de la reconquista; por eso están como símbolos del conservadurismo yanqui.

Pero son tantos los que aspiran que muy larga se haría la lista, seguramente con nombres que los cubanos no podrían identificar. Algunos de ellos podrán llamarse Joe Carollo, un desprestigiado exalcalde de Miami, y de allí mismo un tal Alex Penela, de mentalidad fascista, igualmente sin prestigio, embarrado de lodo de pies a cabeza, quien como jefe del FBI de la ciudad, es responsable de que los cubanos tengan prisioneros en Estados Unidos a cinco jóvenes antiterroristas.  

Y que nadie se asombre que Lázaro González, el tío abuelo secuestrador de Elián González presente su candidatura a alguna jefatura, a la espera de que caiga la Revolución.
Pero y bien, con qué aval moral se presentarían ante el pueblo cubano a decirles:¡yo soy ahora su nuevo líder! ¿ Y lo harían con los méritos de la voladura de una avión con 73 personas civiles abordo; con los de los atentados a hoteles donde murió Fabio Di Celmo…?

¿Quiénes de esos mercenarios que quieren gobernar en Cuba serían capaces de luchar por este país y con tantos sacrificios como lo han hecho Fidel, Raúl y toda esa juventud de acero que gobierna hoy en el país? ¡ Que reflexionen los que todavía creen en que la suerte de su patria está en La Florida¡

RESPUESTA A UNA RUSA (3)

 

Ulises Espinosa Núñez

 

 

Los cubanos, la única frustación que pudieran tener sería la de no haber podido alcanzar todavía todas las  metas de desarrollo y bienestar que se había trazado, sin embargo, la crisis económica que sufrió en la década del 90 del soiglño pasado, no mató las esperanzas de lograrlo, y la Nación avanza, a pesar del férreo bloqueo yanqui, que ni siquiera a sus científicos, estudiantes, pedagogos, deportivas, músicos o turistas dejan venir a Cuba, mas el gobierno cubano realiza negocios comerciales con diversos estados de la Unión, en renglones de la alimentación. Cuba enfrenta exitosamente un bloqueo criminal como aquel que padeció Rusia por 14 potencias, tras la victoriosa Revolución de Octubre.

 

Nuestro país tiene relaciones con 184 naciones, y se basan en la voluntad de las partes y en el tipo que se convenia a nivel inter estatales, por lo que  pueden ser comerciales, de colaboración y cooperación, de intercambios científicos, culturales, deportivos; nada de eso se puede lograr con el gobierno norteamericano como tampoco con los miembros de la Unión Europea, mientras son crecientes con las exrepúblicas soviéticas

 

Parece que la socióloga no conoce la persecución oficial que hacen con todos los que comercian con la Isla; y multan por eso, con toda arrogancia, como lo hicieron con 100 millones de dólares a bancos suizos por transaciones financieras con similares cubanos.

 

El cubano es un pueblo que no se puede medir con raseros manidos, porque las reglas aquí son otras para conocer ese comportamiento raro de no rendirse por efectos que rindieron a otros, ni ha podido ser comprendido por otros que la Revolución Cubana no cayera con el derrumbe de la Unión Soviética y la Comunidad Socialista.

 

Cuando los cálculos de la lógica norteamericana y miamense suponían otra actitud y ya con un gobierno en el exilio con sus maletas preparadas para regresar “triunfantes”, a principio de los 90, el sistema es hoy mucho más vigoroso y el pueblo sigue aferrado a la Revolución y el socialismo como única salvación de la voracidad imperial. Nuestra autoestima y los valores son superiores, siempre pensando en el pasado, el tiempo que vivimos y el futuro, sin olvidar la historia y los mártires y los héroes de la patria.

 

Ya han pasado 18 años de que la economía cubana se fue al suelo, y sobrevivieron el país y su gobierno, porque hay acá ,manejamos una divisa martiana que valoramos mucho:  la pobresa pasa, la deshonra no. El crecimiento económico es continuado a pesar de los huracanes, los turistas extranjeros fueron más de 2,3 millones y como una vez dijoel Comandante en Jefe Fidel Castro, ahora somos invulnerables económica, política y militarmente. ¿Podría Cuba, de otra manera ayudar al mundo como lo hace hoy, y enviar en ayuda decenas de miles de médicos a más de 60 países? En la peor de las crisis, Cuba no abandonó a las víctimas de Chernobil.

RESPUESTA A UNA RUSA (2)

 

Por Ulises Espinosa Núñez

 

 

Desde el mismo día del triunfo el primero de 1959 ya Cuba fue otra, pues con la fuga del dictador se irían todos aquellos que habían esquilmado a la Nación, el erario público, apropíado de las riquezas del país, los criminales oficiales y los esbirros. Asimismo, y como consecuencia de la interpretacióbn cabal de la obra de Lenin El Estado y la Revolución, fue destruída la maquinaria de poder de la burguesía. Los partidos políticos tradicionales se desmoronaron por sí mismos, lo habían gastado todo contra la Revolución a favor de Batista.

 

Asi,  se creó el ejército y la policia del pueblo, con miembros que habían combatido en la Sierra, el llano y las ciudades al oprobioso régimen; se dictó la Ley de Reforma Agraria que le entregó la tierra a los campesinos, y en un programa a priori, ante la inmediata agresividad del gobierno de Estados Unidos contra la Revolución, se inició la nacionalización de todas las propiedades en manos del capital extranjero, y a muchos nacionales se les confiscaron los bienes malversados al país. Todas las riquezas quedaron en manos del Estado revolucionario.

 

Hace 50 años los cubanos estamos haciendo cambios de su sociedad, perfeccionando el sistema, democratizándolo cada vez más, particularmente desde que el país se institucionalizó con la Constitución Socialista de 1976, sentando sobre bases jurídicas el gobierno de los obreros y campesinos, con formas populares desde las circunscripciones hasta el Parlamento, y cada dos años y medio se celebran elecciones parciales de concejales y alcaldes,  y al cabo de un lustro las generales para constituir las gobernaturas provinciales y elegir los diputados al parlamento, en ambos procesos mediante el voto secreto y popular.

 

Con la obra hecha hasta hoy es suficiente para convencernos de que ya la Isla nunca más podrá regresar a aquel pasado, y en cuanto a “cambios hacia la democracia”, es una frasecita alienada con el discurso recurrente del Gobierno de los Estados Unidos, de la mafia contrarrevolucionaria de Miami, ciudad nido de los desplazados del poder en 1959, y la actitud servil de la Unión Europea, que le hace el juego al imperio, contribuyendo ignominiosamente a la bendición del bloqueo criminal que hace  medio siglo los yanquis imponen al pueblo cubano.

 

La socióloga rusa que me escribe parece no haber visto o sentido lo que le ocurrió a la Unión Soviética por haberse dejado arrebatar las conquistas socialistas, precisamente por acceder, para desgracia del mundo, a hacer tales cambios hacia la democracia, tras los cuales el pueblo perdió el poder, la extrordinaria influencia que ejercía su Estado en la historia contemporánea; mucho se escribe hoy en la prensa internacional de la más poderosa mafia rusa y los centros de poder del gran capital. Tal vez por eso Londres llama a que los rusos se instalen en ella, porque compran los más lujosos y costosos apartamentos. Cientos de miles de millones de dólares se fugan de la patria de Lenin, quizás porque los ancianos y la juventud y la niñez no lo necesiten.

 

Un cambio hacia la democracia al estilo del deseo yanqui sería suicidio de los cubanos, que con tal desagrabio a la reacción norteamericana y sus lacayos de Miami y de otras latitudes perderíamos la Patria, nos aplastarían de manera tal que ya nunca más podríamos levantar la espada, ni seriamos independientes ni libres como país y pueblo, seguro que una colonia sí, sabiendo hay solicitud de licencia de tres días para matar a los revolucionarios, comunistas o miembros de las organizaciones de masas como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el terror de la CIA y los mercenarios internos.

 

Tal locura sería sobre la base de una guerra que el imperialismo yanqui y sus tropas no podrían ganar, porque el de Cuba no es un ejército profesional, sino  todo un pueblo uniformado, y subrayo esto porque la contrarrevolución cubana en la Florida le está rogando y exigiendo por sus respaldos fraudulentos a todo gobierno norteamericano que le entregue a Cuba libre, y no son capaces de venir ellos a reconquistarla; remember Playa Girón en 1961.

 

Diez administraciones norteamericanas no han podido ni se atreverán a tal aventura porque el costo que pagarían sería superior al que pagaron por su intervención oportunista en la Segunda Guerra Mundial, cuando esperaron hasta el último momento que los soviéticos se desangraran frente a la Alemania fascista. Pero mire usted, cambios hacia la democracia  se los impusieron a la Europa Socialista, sin resistencia alguna, acá tendría que ser por la fuerza y frente a un pueblo entero dispuesto a morir haciendo resistencia. Acá si habrá tiros.

 

Esos cambios para Cuba también lo quieren los mercenarios que dentro del país son asalariados de la Oficina de Intereses de Estados unidos(SINA) en La Habana, a la que llegan millones de dólares  del contribuyente para alimentarlos en sus afanes de ostentación, pero que como “líderes” de la oposición de cuatro gatos carecen de visibilidad y relevancia; no quitan el sueño.

 

 

LO QUE SE DEBATE EN CUBA, HOY

 

Por Ulises Espinosa Núñez

 

 

 

A tantos fracasos en su política injerencista, de agresión y propaganda servil y manipulada, los centros de poder y la ultra derecha de la política exterior norteamericana contra la Revolución Cubana, las figuras gubernamentales y políticas más visibles, apuestan ahora a una nueva jugada, teniendo como sombrilla al más vergonzoso Parlamento Europeo de todos los tiempos.

 

Si en las esquinas o laterales de su campo de juego, en más de 51 años no se han podido anotar un tanto en la villanía anticubana, no hay lugar a dudas de que a los botelleros políticos de Europa, Miami y Washington les espera un nuevo fiasco en la renovada campaña contra el pueblo cubano, cuando alegan violación de los derechos humanos, solo porque un preso común fue pagado para que muriera por voluntad propia, al servicio de los enemigos de su patria.

 

Contra nuestro país han inventado mentiras de todo tipo en este medio siglo de Revolución, pero todos sus endebles argumentos han quedado tendidos sobre el campo en la confrontación, pues no ha habido mejor y crítico árbitro que el propio cubano, hacedor de su historia reciente en el camino constructor de una nueva sociedad, y para ello necesitó, además de la victoria de enero de 1959, un nuevo gobierno, otros y limpios gobernantes, y un programa que nunca antes tuvimos.

 

Lo peor de todo es que la orgullosa y conquistadora Europa conoce esa historia, pero sus políticos y gobernantes en esta bronca con Cuba quieren del lobo, aunque sea un pelo, pues a más nada pueden aspirar. Cuba no es una Nación a la que se le pueda chantajear, desestabilizar, atemorizar, doblegar y mucho menos rendir, porque su gente está bien preparada política y culturalmente, para saber dónde está lo mejor.

 

 Claro está, a sus falacias las respuestas de todo el pueblo, aunque las mentiras que dicen nadie las cree y no preocupan, no ocupan ni quitan el sueño, porque mayores asuntos están en el centro de las prioridades del pueblo, están la eficiencia administrativa, el incremento de las producciones, los servicios, entrega de tierras a quienes la pueden hacer producir, aumentar las producciones agrícolas y cómo mejorar la economía.

 

Esos y otros asuntos conducirán al perfeccionamiento de nuestro socialismo, a la fortaleza de la Revolución y su irreversibilidad, porque a fin de cuenta, de eso es de lo que se trata y no de hacer aperturas al capitalismo, con privatización en algunos sectores que supuestamente el Estado no puede manejar eficientemente.

 

Los siguientes trabajos dan cuenta de que dicen los cubanos en torno a estos planteamientos en estos días, que en su sección Cartas al Director publica los viernes el periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

 

 

Nuestro socialismo debe cambiar para mejor

 

Los que escriben lo hacen para criticar o manifestarse en contra de la tal privatización, con más o menos argumentos, lo cual demuestra que la mayoría no quiere saber nada del capitalismo y su esencia: la propiedad privada, pero quieren que cambié el modelo actual.

 

No se trata de la defensa del Socialismo per sé ni ponderar todo lo que la Revolución le hadado al pueblo cubano y lo que ha hecho por el país en estos 50 años. La Revolución somos nosotros, somos el pueblo, somos los humildes, somos la mayoría.

 

No hay que olvidar que somos un pueblo instruido y que esa cualidad nos permite pensar por cabeza propia con más o menos certeza en lo que hacemos y reflexionamos sobre cualquier tema que afecte a nuestra sociedad.

 

Con los viejos esquemas, conceptos y métodos que los engendraron, no se puede cambiar lo hecho, debe hacerse con cosas nuevas.

 

Creo que 50 años son suficientes para darnos cuenta que los servicios gastronómicos y otras cosas que el estado tiene sobre su responsabilidad ya dieron todo lo que tenían que dar y llegó el momento de readecuarlos a los nuevos tiempos, sin entrar en contradicción con los principios que sustentan nuestra Revolución.

 

El socialismo no puede ser sólo salud, deporte, educación y solidaridad, es eso y y lo que lo sustenta: economía, empezando por la gastronomía.

 

Nuestro socialismo debe cambiar, pero para mejor y debe empezar por aquellas cosas que más afectan a la sociedad; la gastronomía y los servicios son ejemplos de ese cambio que ya se necesita, después ya vendrán otros, pero siempre dentro del socialismo.

 

Cualquier cambio en nuestro Socialismo debe ser con el consenso de nuestro pueblo, bajo la dirección del Partido. Los parlamentos obreros y cederistas pudieran servir para ello.

 

Los especialistas y estudiosos buscarán los principios y fundamentación política, jurídica y económica, pero el pueblo necesita expresar cómo quiere su socialismo.

 

No hay marcha atrás en Cuba, pero la marcha hacia delante tiene que ser necesariamente distinta a lo conseguido hasta ahora. Y no hay que ser revisionista.

 

El Socialismo cubano no tiene que ser clásico ni parecerse a los demás, pero tiene que ser capaz de cumplir las expectativas del pueblo sin entrar en contubernios con los enemigos de adentro y de afuera. El próximo Congreso del Partido debe enfrentar esta situación.

 

F. Torres Moracen

 

 

 

Vale reflexionar

 

Hace unos meses, tuve la oportunidad que se publicara en esta sección una opinión personal sobre el tema que se viene debatiendo alrededor de los servicios, especialmente la gastronomía, que titulé No creo en la privatización. Como este es un tema tan peliagudo, ha suscitado opiniones a favor y en contra que van de extremo a extremo, por suerte todas con el interés de mejorar nuestro socialismo.

 

Pero quisiera referirme a algunas que, cuando uno las lee pudieran trasmitir la impresión de que nuestro sistema económico es literalmente un desastre, y aunque no soy un especialista en economía, con la preparación que he recibido en nuestras escuelas, puedo ver un poco más allá de la cafetería de la esquina, la barbería, el centro de servicios, etc.

 

Y considero que nunca está demás recordar, sin consignas, algunas realidades que demuestran lo acertado de nuestro sistema económico:

 

1.- ¿ Desde cuándo los cubanos no sufrimos las largas horas de apagón casi semanales por falta de capacidad de generación?, y eso es fruto de una millonaria inversión en la generación.

 

2.- ¿ Cuántos artículos electrodomésticos se vendieron a crédito en todo el país como parte de la Revolución Energética?, otra millonaria inversión que a casi todos nos ha llegado.

 

3.- ¿ Cuántos miles de viajes por ómnibus se han incrementado hacia todos los destinos, incluidos los locales?, otra millonaria inversión.

 

4.- No quería referirme a la salud y la educación, pero no puedo dejar de mencionar que recientemente estuve 28 días ingresado en un hospital insignia de nuestro país (Ortopédico Frank País), al que llegué como cualquier cubano, y quede perplejo, al ver la cantidad de intervenciones quirúrgicas que se realizan diariamente en este hospital  (más de 35), con todo el aseguramiento médico, logístico y farmacéutico que esto lleva, y absolutamente todo gratuito como en cientos hospitales.

 

Repito que no son consignas, pero estoy convencido que todo esto, junto a otro centenar de ejemplos que no hay espacio para enumerar, requiere de cantidades millonarias de dinero, que seguro no viene de las remesas en el exterior ni de regalos, sino del trabajo y una correcta distribución de nuestro ingresos que no fueron a bolsillos particulares.

 

Tenemos miles de problemas, y una gran parte de ellos subjetivos, pero a veces debemos recordar que casi todas las soluciones llevan aparejados recursos materiales, y qué tarea más difícil la de quienes nos dirigen cuando tienen que decidir hacia dónde priorizar un recurso que no le llegará a todo el que puede pagarlo, sino el que más lo necesita.

 

Por eso pienso, que si existe algún desastre, es en el mercado, que no es prioridad en nuestro sistema, pero desgraciadamente es hoy en día lo que más llama la atención. Pienso, que queremos vivir con los servicios del Primer Mundo, sin tener en cuenta que antes hay que crear la infraestructura económica que lo sustente, y social que lo soporte, lo que conlleva sacrificios, y aspiramos  que en 50 años de Revolución debiéramos tener problemas resueltos que en las condiciones del mundo actual nos puede llevar 70.

 

En lo particular, confío en que la dirección de la Revolución conoce los problemas que nos preocupan a todos y, con cordura y a su tiempo, las cosas irán tomando su lugar. El que tenga dudas, que retroceda su memoria 15 años atrás t valore si realmente estamos tan mal.

 

D. Borges Mujica

 

Se requieren cambios más integrales

 

Últimamente el tema de los servicios, y entre ellos el gastronómico, ha sido el más recurrente en esta Sección y dentro de él la forma de propiedad a adoptar, para lograr su eficiencia y que satisfaga las necesidades y expectativas de todos los ciudadanos.

 

Al respecto, me preocupa la reiterada confusión de ver a la propiedad cooperativa como privada y la defensa a ultranza de una propiedad que llamamos estatal, que en ocasiones queda en manos de personas inescrupulosas y corruptas que nada tienen que ver con la política del Partido (Comunista), el Estado, nuestro sistema social y lucran con recursos y la dignidad de sus compatriotas y al final estas personas se sienten dueños, pero no responsables de los bienes y recursos que administran.

 

Soy de quienes defienden que todas las producciones y servicios no pueden estar en manos del Estado y que junto con la propiedad estatal pueden convivir de manera armónica la pequeña propiedad privada (cuentapropistas) y la cooperativa (las agropecuarias en todas sus formas lo han demostrado como norma) para que el aparato estatal pueda dedicar más tiempo, esfuerzos y recursos a los renglones cardinales y básicos para la sociedad.

 

No obstante, considero que la eficiencia y la competitividad no son patrimonio de tipo propiedad alguna, sino sólo de la competencia y pulcritud moral de quienes dirigen y trabajan. Por otra parte, discrepo con que una simple apertura a otras formas de propiedad resuelva de golpe y porrazo los problemas actuales.

 

Se requieren, de conjunto, cambios más integrales y abarcadores tales como: papel de los Organismos de la Administración Central del Estado, que en ocasiones se convierten en juez y parte al ser rectores y productores o prestatarios de servicios; papel más protagónico y coordinador a escala territorial de los consejos de la administración municipales; revisión integral de precios y la posibilidad de hacerlos más flexibles en producciones y servicios locales directos a la población.

 

Diseñar las entidades, a partir de un presupuesto de ingresos y gastos (con precios y tarifas acordes con los ingresos de la población) y luego diseñar la plantilla de cargos, para evitar plantillas infladas director e indirectos y precios ajenos a la realidad de los bolsillos del trabajador, estudiante, jubilado y pensionado.

 

Revisión de la actual tasa de cambio (¿ por qué no puede haber más de una y que diferencie a personas jurídicas y naturales?; establecimiento de mercados mayoristas para cuentapropistas y cooperativistas _ sin intermediarios_ y con ello, lograr precios más asequibles para los consumidores o clientes finales, el pueblo.

 

Establecimiento de tasas impositivas progresivas y que, además, estimulen la sustitución real de importaciones y la promoción exportaciones; creación de un sistema de inspección estatal único, a todos los niveles, oportuno, severo, justo y moralmente limpio.

 

Sé que nuestro Gobierno, Estado y Partido (Comunista) no tomarán medidas apresuradas, que propendan a crear nuevos problemas, pero los cambios son necesarios y totalmente realizables sin renunciar ni un ápice a nuestro proyecto social socialista.

 

T. Sáenz Coopat 

 

 

 

 

 

 

Respuesta a una rusa (1)

-Respuesta a una socióloga rusa que no se identifica por cuestiones de seguridad ¿A quién le temerá?

 

Ulises Espinosa Núñez

 

Una socióloga rusa me escrito ujn mensaje, lo cual agradezco sinceramente, por venir de una hija de la Nación cuya historia y pueblo quiero y admiro desde que era un adolescente, cuando leí de allá la novela testimonial La cuarta altura. Entre muchos fue el primero que devoré.

 

Reconoce la remitente que estoy bien informado sobre la vida de mi país, pero le aclaro que también de este mundo que está patas arriba, como afirma el colega uruguayo Eduardo Galeano, y de eso me ocupé desde que fui alfabetizado en el campo a los 11 años de edad, al lado de mi casa poco después de triunfar la Revolución, en una escuela que nunca antes tuvo maestro.

 

Quiero ser gentil con ella, por tanto me remito a las observaciones que ella hace, y la primera es la que se refiere a la amnistía en 1955 del joven revolucionario,  Fidel Castro Ruz, preso en Isla de Pinos a mediados de la década del 50 del siglo pasado, por el asalto al Cuartel Moncada, en una gesta que se proponía una insurrección nacional contra la dictadura de Fulgencio Batista.

 

Por la liberación de los jóvenes asaltantes trabajaron muchas personas, otras ayudaron, hicieron gestionenes, simpatizantes de la causa de los moncadistas o no, familiares y batistianos, algunos por cuestuiones de afinidad, lazos filiales o relaciones económicas y políticas, mas, nadie podrá negar que fueron las masas populares, el pueblo liderado por el Partido Socialista Popular, la Federación Estudiantil Universitaria, el Frente Cívico de Mujeres, la Central Sindical, militantes de izquierda y gente honesta de otros partidos.

 

No obviemos que Batista también contribuyó a ello, pues carente de credibilidad y de respaldo popular, y con la cañona que daba violentando la ley por legitimar su gobierno en las elecciones de 1954, accedió a liberar a Fidel y sus compañeros, para congraciarse con el gobierno de los Estados Unidos, que necesitaba esa brecha para continuar llenando el vientre al gorila con armas y apoyo político, diplomático y financiero.

 

Lo que por entonces hicieran algunos por asuntos familiares queda sencillamente ahí, sobre todo para un líder como Fidel, quien estando todavía en el presidio, le escribía a Melba Hernández y Aideé Santamaría, heroínas del Moncada, pero ya libres y en la lucha por su excarcelación:

 

“ No verán en nuestro Movimiento (26 de Julio) la presencia de ningún Fico, Gerardo Vázquez representantes de la gran gran burguesía cubana y comparsa, sino gente nueva, humilde, luchadora, pobre, que no ha ocupado nunca ningún ministerio, ni actas de senadores o representantes ni participado nunca en ningún negocio turbio o transación política… (el Movimiento) se presenta con un programa social de ambicioso contenido que mira por encima de todo el interés de las clases humildes y explotadas”.

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