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¿QUÉ TENDRÁ DE SUAVE LA GUERRA NO CONVENCIONAL?

       afp                  

Por Ulises Espinosa Núñez

ulisesen@enet.cu

 

La violencia inaceptable es la que le conviene a los imperios occidentales si proviene de un país o gobierno contestatario, porque es fácil tomar como botón de muestra para acusar violaciones de los derechos humanos, para argumentar que prevalece la ingobernalidad,para intervenir y por tanto, y habría que llamar a elecciones, en este caso Venezuela, para el que no han faltado pronunciamientos de quienes gustan explotar coyunturas para en río revuelto sacar alguna ganancia; todo esto cuando los estados soberanos tienen todo el derecho para combatir revueltas fascistas como las de la nación bolivariana, Ucrania, Siria…

 

No hace mucho tiempo atrás, Estados Unidos, la Unión Europea y la jefatura de la OTAN buscaron buena tajada con supuestas revoluciones primaverales de algunos países árabes, y claro esta, con buen provecho, pues había lideres políticos que no eran del agrado occidental como Muanmuar el Gaddafi,  a quien le descargaron bestial ataque aéreo y terrestre que concluyó solo cuando el lidere libio fue asesinado cobardemente.

 

La violencia impuesta fue protestada solo cuando El Gaddafi ripostó con las armas obligadas a tomar en defensa de la soberanía del país, porque para los politólogos de occidente, aquellos no era obra del terrorismo internacional, y los agresores no eran tales, sino rebeldes y por eso la violencia obligada por necesidad no se podía aceptar, para justificar la orgía criminal.

 

Entonces la violencia, para Estados Unidos, Francia, Inglaterra y otros lacayos, era de las autoridades del país norafricano, a la cual se le negada el dercho y obligación a la autodefensa, además de la cruzada política que condujo a la aprobación de una Resolución agresiva e intervencionista del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidades, que en mala hora no vetaron Rusia y China, con lo cual firmaron la patente de corchs devastadora de Libia.

 

Con esos mismos elementos, ahora en la situación siria tampoco hay agresores mercenarios, sino represalia,  abusos y violación de los derechos humanos del gobierno de ese país, y nuevamente la campaña internacional, llamada  a Consejo de Seguridad, complicidad de otros, y sin dudas, en  el escenario protagónico contra Saadab, la Unión Europea, por intereses geoestratégico, apuntando a Irán.

 

Algo similar en  Ucrania, pero allí los perversos eran las Autoridades  de Seguridad Pública de Víctor Yanukovich, el presidente, derrotado mediante golpe de Estado, acusado todo el tiempo de ser el agresor, y todo porque apropiándose de esta gran       república ex soviética, pondrían la frontera de Rusia a una pulgada de las  botas de los soldados de occidente, particularmente de los norteamericanos, que con la OTAN están empeñados en el cerco a esa potencia.  

 

Pero, tanto en Siria como en Ucrania las ganancias han sido muy pocas, y en el caso del país árabe, la firmeza gubernamental conjuró de los inminentes peligros, además de contar con la solidaridad de Rusia y China, que vetaron una Resolución del Consejo de Seguridad, para evitar el imperdonable error cometido en el caso libio. Los terroristas tomaron Kiev, pero no gobiernan Ucrania y la táctica se les fue como el agua entre los dedos.

 

Lo de Venezuela, con la misma fórmula, tampoco trajo frutas maduras, y la violencia develó el desgaste político de la oposición, ya sin fuerzas para imponerse en las urnas electoralmente, mientras los guarimberos como fuerza de choques, solamente han servido para destruir y recabar la ayuda de una intervención yanqui y en lo cual  se quedaron en  la cuneta sin apoyo popular, que ni dentro de la derecha encontró.

 

Lo pescado en esas revoluciones de colores, si bien trajeron algunos vientos deseados, no es menos cierto que las criaturas devenidas son monstruosas,  como es la caso de Libia, donde en vez de líderes políticos quedaron jefes de tribus armadas hasta dejar al país como un tablero, donde cada casilla es una posesión señorial.

 

En Ucrania, por ejemplo, lo preocupante es que se queman hasta las fotos de Lenin, los libros, y se exalta a gran escala la figura de Hitler, el mismo que quiso hacer desaparecer esa nación cuando invadió a la URSS en  1941, y millones de sus nacionales murieron en defensa de la patria, mas los revanchistas pretenden retrotraer la historia, y esa es la violencia deseada por occidente, por Estados Unidos,  pero como siempre, aquellos vientos trajeron otras tempestades.

 

Es el fascismo vestido de opositor, en lo que la disyuntiva era enfrentar a los inconformes, porque tal presidente  no es de su agrado, y entonces, en vez de esperar otra oportunidad electoral, arremeten contra el Estado, la seguridad pública, y asesinan, hasta que aparecen los aliados estratégicos, los defensores de los derechos humanos en occidente, y venga la meta, a derrocar gobierno a golpes suaves o con la nueva tecnología de la guerra no convencional.

 

Y vemos las consecuencias: Ucrania fragmenteda a esta altura con Crimea y Sebastopol bajo la sombrilla rusa, pero como entes soberanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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